Sánchez Dragó y la Thermomix®

#Noticias Blog 10 junio 2014

Sánchez Dragó y la Thermomix® Aquí os transcribo unas palabras que mi admirado Sánchez Dragó publico en algún periódico de cuyo nombre no quiero acordarme. Esto lo dice un señor que no cobra nada por hablar de Thermomix® . Este es nuestro mejor agente comercial. Gracias Dragó:Miss Termo Octavo matrimonio. Esta vez es más grave, porque no me he divorciado de mi séptima mujer. Soy bígamo. Es ella, sin embargo, la culpable. Hace unos meses trajo un paquetón a casa. Los gatos y yo nos pusimos a ronronear en torno a él. Lo abrió y, ante nuestros ojos, como si fuera la venus de Botticelli surgiendo de su cocha, apareció una mujer bellísima. Pregunté su nombre. Se llamaba Thermomix® , con hache y con equis (el eterno femenino siempre es una incógnita), pero yo, que no tengo buen oído, creí que era Thermomix® . O sea: Miss Caliente. Me equivocaba, porque también hace el amor en fríao. Helado, incluso, y de cualquier sabor, como esas chicas que se perfuman en París. Cocinar e s amar. El cine lo demuestra: El festín de Babette, Deliciosa Martha, Ratatouille, Bajo el sol de la toscana, Chocolat, Charlie y la fábrica de chocolate, Como agua para chocolate... ¿Y dale con el cocholate! Lógico, porque es afrodisíaco. Mejor regalar bombones que rosas cuando se busca plan. El sexo sin embargo no lo es todo. La pasión se marchita, como las flores deshojadas para saber si la Pataky nos quiere, y la belleza es efímera. Lo que ecuenta en la vida conyugal, hace felices a los maridos, garantiza que no se irán con cualquier pelandrusca y convierte el matrimonio en sacramento indisoluble son los fogones. Una mujer hacendosa lo es para siempre. Por eso decidí irme a la vicaría más cercana acompañado por Miss Termo. Cuesta un poco cara, pero no hay mujer que no lo sea. Eso decía mi madre al verme ejercer de picaflor y la séptima está encantada. Ella ahorra tiempo. Yo ahorro dinero y todo me lo gasto en gusto. En casa se come como en ninguna parte, diga lo que diga Sostres. Miss termo, además, solo es gravosa al principio, como el traje de tul, el festín nupcial y el viaje de novios. Mantenerla cuando se vuelve de él, es calderilla: unos pocos varios. Confío en que Pedro Jota no facture esta columna al fabricante. Ya lo decía La Codorniz (por cierto: Miss Termo la escabecha, el asa, la fríe... Hace de todo. Es un poco puta. Nunca dice que no) donde no hay publicidad resplandece la verdad ¿Más virtudes?  Sí, muchas, pues virtuosa, pese a lo dicho, es mi octava cónyuge: nutre, no engorda, cocina al vapor, conserva las vitaminas, admite lo que le echen, está más buena que el pan y, encima, lo hace. ¡Por fin he sentado la cabeza! ¡viva la bigamia! Por Fernando Sánchez Dragó