Comida ligera: Crema de alcachofas

#Dietas especiales 25 enero 2018


Enero es el mes en el que más nos acordamos de cuidarnos y, después de las comilonas navideñas, es cuando decidimos empezar dietas con comidas ligeras y sanas.


Para que te sea más fácil preparar tus menús ligeros para este nuevo año 2018, te voy a ir proponiendo algunas recetas sencillas y muy muy sanas. En este caso, te dejo una receta de crema de alcachofas que puedes preparar en solo 20 minutos. 


La alcachofa es una hortaliza típica de finales de invierno y es ahora cuando podemos disfrutar de sus innumerables beneficios. Si quieres seguir una dieta baja en calorías, la alcachofa es una verdura con un bajo contenido calórico, tiene mucha fibra, favorece el tránsito intestinal y, además, es un alimento diurético.


¡Todo ventajas!



  • Ingredientes:

  • 4 alcachofas frescas grandes (6 si son pequeñas)

  • 1-2 ramitas de perejil fresco o limón

  • 700 gramos de agua

  • 50 gramos de aceite de oliva

  • 100 gramos de cebolleta en cuartos

  • 1 cucharada de sal

  • 30 gramos de mantequilla

  • Pimienta molida

  • Elaboración:

  • Paso 1: Limpia las alcachofas quitando las hojas exteriores y pon los corazones en un bol con agua junto con las ramitas de perejil para que no se oxiden.


  • Paso 2: Pon en el vaso los 50 gramos de aceite y los 100 gramos de cebolleta. Trocea 3 segundos, velocidad 5 y sofríe 6 minutos, 120º (temperatura varoma en la tm31), velocidad 1.


  • Paso 3: Añade 700 gramos de agua, una cucharadita de sal y los corazones de alcachofa reservados. Programa 25 minutos, 100º y velocidad 1. Después, tritura 3 minutos, velocidad 10.


  • Paso 4: Añade los 30 gramos de mantequilla y mezcla 30 segundos, velocidad 4. Echa la crema en platos y sirve, si te gusta, espolvoreando un poco de pimienta.


Para no desperdiciar las hojas de la alcachofa, puedes guardarlas y preparar un caldo diurético para otro día. Además, el caldo siempre lo puedes congelar y tenerlo listo en cualquier momento.


Si vas a preparar las alcachofas el mismo día en que las compras, guárdalas en el frigorífico. Es importante no limpiarlas, ponerlas dentro de una bolsa de plástico cerrada y colocarlas en la parte más fría de la nevera.


Si no vas a cocinarlas en los próximos días, las puedes congelar para que no se estropeen. Antes de meterlas en el congelador, será necesario limpiarlas, pelarlas y hervirlas.